25.5.08

Educación


Todo el mundo tiene la solución ante los problemas y el día a día, los quehaceres diarios de educación de los hijos. Unos te aconsejan que has de ser más permisiva y más comprensiva, amorosa y siempre feliz ante la conducta a veces cruel de tu hijo. Por el contrario, hay quien te exige que tienes que ser más contundente y disciplinada, no debes pasarle ni una sino se vuelve un tirano. Me he dado cuenta hoy que lo que quería era cambiar a una personita, que tiene sus virtudes (que son muchas) y sus defectos (que también tiene unos cuantos), cuando la verdad es que soy yo quien ha de cambiar, mi conducta y mis emociones han de estar en armonía con mi verdad y dejar de fingir, más autentica, enseñarle a esta personita que a veces uno puede estar triste, contento, enfadado, furioso, alegre o decepcionado, cansado o con ganas de jugar y hay que respetar al otro, enseñarle respecto y empatía hacia los demás y hacia uno mismo.

17.5.08

La felicidad


He comprendido, tras una semana dura y agotadora, que todo depende de uno mismo, de su actitud y de su responsabilidad ante la vida. Dejo de pedir a los demás para empezar a dar, me doy en mi estado más amoroso y compasivo que se y puedo, dejo de exigir para respetar, dejo de correr para detenerme. Me doy cuenta del trabajo que comporta vivir en la verdad y estoy orgullosa y contenta de mis pequeños avances.

Con humildad puedo decir que estoy muy contenta y feliz con mi vida. Soy feliz conmigo misma, me respeto y me acepto como soy, me cuido y me mimo, libre y responsable. Así estoy aprendiendo a amar y a respetar, a cuidar y mimar, amando sin manipular, sin miedo. Gracias, profundamente agradecida por todo lo que recibo.

4.5.08

Vulnerable


Ayer por la tarde me sentí por primera vez vulnerable, no como una debilidad, sino al contrario, fui consciente de mi propia vulnerabilidad y la acepté, en ningún caso quise esconderla o eliminar este sentimiento para protegerme y huir, la acepté tal cual.

Hace unos meses mientras iba en el coche un día de lluvia, mi atención se centró en una hoja de una árbol, incluso pude llegar a apreciar el chasquido de la hoja al desprenderse de la rama. Esa hojita fue cayendo suave, balanceándose entre el aire como si de una danza se tratara. Se detuvo, se posó en el asfalto como una reina, entre el tráfico de los coches, intacta.

Pensé en la hoja y me sentí como ella, vulnerable pero sin miedo.

Ha sido muy positivo para mi sentirme vulnerable significa que tolero que no siempre me sienta bien, que no estoy segura de la que hago y porque lo hago, sigo a mi intuición y a mi corazón.