18.8.09

Feliz Vuelo


Despliego mis alas, son hermosas y grandes, las siento como surgen de mi espalda, como se abren paso por mi piel y nacen ante mi incredulidad y mis resistencias. Ya no tengo miedo a volar, se como hacerlo y siento que es mi momento. Mi cuerpo se ha cubierto de plumas y soy ligera y fuerte como un pájaro. Alzo el vuelo hacia el mar, sobre el vasto océano que se muestra ante mis ojos. Un mar de color azul cielo, con pinceladas verde esmeralda y estrellas brillantes. El cielo con un tono rosado, anuncia el amanecer del día.
El viento silba en mis oídos y la humedad se incrusta en mi cuerpo. El sabor salado del mar impregna por completo mis sentidos.
Cierro los ojos y siento mi cuerpo planeando en el aire, jugando con las corrientes de viento cálidas. Confiada y feliz me dejo llevar por mi corazón y mi intuición.
En el océano oigo las ballenas como me saludan con sus silbidos y chasquidos. Los delfines saltan juguetones entre las olas para verme pasar y acompañarme en mi camino. Los oigo reír, se alegran de verme por fin en el aire, junto a ellos.
Bato las alas con fuerza, con vigor siento como subo hacia el cielo que se torna azul añil intenso, inmenso, infinito. Una espiral de luz, un túnel brillante por donde vuelo con rapidez, a una velocidad increíble. Como una montaña rusa subo, bajo, giro y…. de repente la inmensidad, el silencio, la quietud. El Todo, la Nada.
Mis sentidos se agudizan y percibo la sinfonía de los planetas y del universo. El canto le los ángeles conforman la voces de la música orquestal. Me embarga una emoción de gratitud y felicidad. Libre, vuelo, entre las notas y las voces, entre la música y los colores. Faltan palabras para describir la sensación de plenitud y de unidad.
Cruzo nubes de colores, sedosas y confortables me dan aliento y me regalan nuevos olores y sabores. El viento es muy cálido y siento mi cuerpo húmedo de mi sudor y del mar. Vuelo y cada batir de mis alas me hace más libre y me encuentro más cerca de mi destino. Destino que se convierte en mi camino.
La luna sonriente me acompaña con su tenue luz azulada bajo un mar de plata. Cada batir un impulso, una certeza de que estoy volando.
El océano sigue infinito bajo mis alas, infinitas olas crepusculares, de holas de adióses. Volar hacia el inmenso e infinito, eterno y omnipresente Interior de mi corazón. Vuelo hacia lugares recónditos de mi ser para descubrir infinitas posibilidades, sin miedo vuelo, porque soy libre!


Feliz vuelo a todos!