28.10.10

Campos de Arenoso


Un día me levanté con la inquietud de saber de mis raíces. Mis padres han nacido en Badalona, y mis abuelos también. Mis bisabuelos paternos venían de un pueblo de Castellón. Así empezó una aventura para saber de dónde procedía mi familia, ya que la historia que contaba mi padre es que el primer Tadeo, su tatarabuelo, era un niño huérfano que lo adoptó una familia adinerada de Castellón.
En mis andanzas por descubrir de dónde vengo y conocer mi “pueblo”, debo confesar que siempre he añorado un pueblo, un lugar al que llamar mi casa, considerando mi ciudad natal como de acogida. Es un sentimiento extraño el de no pertenecer al lugar donde has nacido. Así me enfrasqué en encontrar mi pueblecito utópico donde colgar mis nostalgias de hogar. Mi sorpresa fue cuando encontré, en una documentación antigua, que mi bisabuelo nació en Campos de Arenoso y que este pueblecito está debajo de las aguas de un pantano. Las gentes que aún lo recuerdan lo hacen con gran cariño y dicen que era un lugar muy especial.
Lo mejor del relato es que la madre de mi mejor amiga, nació en Campos de Arenoso. Sin saberlo, las dos venimos del mismo lugar. Una anécdota a contar a los nietos.
Mi búsqueda sigue pendiente, sigo buscando mi hogar y creo que empiezo a entender de dónde vengo y quién soy. Sé que me queda mucho por aprender y lo haré gustosa de hacerlo a vuestro lado.

La foto publicad es de Jose Maria Perez.

11.10.10

Montserrat


Desde siempre Montserrat me ha fascinado. La razón de mi encantamiento hacía ella no la tengo, será por sus cumbres redondeadas que parecen que te observen desde lo alto, será por su imponente presencia en el valle que la notas a kilómetros de distancia. será porque me siento atraída por sus formas, por las sensaciones que emana y por lo que ello significa.

Tenía una asignatura pendiente hacia ella y era ascenderla con mis propias piernas. Tenía la necesidad de introducirme en la montaña de manera suave, progresiva, despacio para que mi cuerpo se adaptara a su esencia. Desde Collbató inicie mi viaje iniciático, desde un camino que desconocía y a solas, conmigo misma, inicié la aventura de Montserrat. Me adentré por un camino que le llaman l'Adrecera y en él hallé un atajo para subir, el camino escarpado hacía que me parara a menudo a beber. Las vistas conforme subía eran impresionantes.

A cada paso me alejaba del bullicio del valle para adentrarme a los secretos de la montaña. Por mi cabeza vagaban pensamientos de tipo :¿para qué quieres hacerlo?, mejor bájate a ver si te caes y te haces daño, no lo conseguirás. No tenía propósito ni meta establecida, tan solo la necesitad de avanzar. Poco a poco la Montaña se desplegó ante mi como un arco iris, los pequeños y grandes seres que habitan en ella se presentaban en mi camino, las mariposas me indicaban por donde avanzar.

Al final tras la senda y con mis piernas flaqueando, llegué a al cima próxima de la ermita de San Juan. La sensación de libertad fue brutal. Me sentía orgullosa de mi y de haberlo hecho posible. Me di cuenta de como cada paso, aunque parezcan inútiles te llevan a la cima de tu ser. La montaña me invadió de su amabilidad y su generosidad, y me ofreció una nueva manera de sentir la vida. Me sentí conectada como nunca lo había experimentado a la naturaleza, a los signos que me daba, a mi instinto y mi sabiduría interior. Ahora se que ésta es mi primera vez y que no será la última.

Unas semanas atrás de mi ascensión a Montserrat me debatí a nivel profesional por que camino seguir, dejé atrás mis tareas habituales, sabiendo que lo que hacía ya no me aportaba nada, solo desidia. Me aventuré a dejarlo sin saber como me iba a ganar la vida y cómo pagar las hipotecas. Dí el salto de fe, que tanto me cuesta hacer y confié en que tarde o temprano sabría cual sería mi lugar. Al día siguiente de mi ascensión me llamaron y me propusieron trabajar como docente, en unas pocas horas mi agenda se llenó de cursos para realizar hasta diciembre proporcionándome el dinero suficiente para todos mis gastos, para mi formación y para vivir holgadamente.
¡¡Que maravilla!!Gracias Montserrat. Y esto tan solo es lo que he podido apreciar a nivel consciente, ¿qué será lo que habrá pasado en mi alma?. Sé que ella se mantiene alerta observando mis progresos y mi caminar por el mundo.

3.10.10

Si me buscas, estoy en la Luna


Ayer, tuve el placer de disfrutar de la fiesta del cielo. Tumbada en la arena de la playa mi mirada se perdía entre las piruetas de los aviones y las formas caprichosas de las nubes. Mi cuerpo relajado y mi mente aquietada hicieron que volara más allá del cielo y rápidamente me trasladé en algún rincón lejano de nuestra galaxia. Planetas, satélites, estrellas, asteroides formaban una danza perfecta donde cada uno sabe qué lugar ocupa y para que, de fondo la impresionante melodía del universo. Fue entonces cuando baje de pronto y me di cuenta una vez más de mi pequeña existencia, como la vida de una simple célula a mis ojos ¡qué pequeña y qué grande el poder estar aquí y ahora pudiendo disfrutar de la creación! ¡Qué pequeña y qué afortunada poder vislumbrar e imaginar los misterios del universo!
En mi día a día cotidiano, tengo un remedio eficaz para dejar atrás mis preocupaciones. Cuando me siento abrumada imagino que subo hasta la Luna. Unas veces me quedo de pie y otras mi siento en ella, depende de mi nivel de impaciencia. Desde allí miro hacia abajo y veo a la tierra de color azul turquesa brillante y pienso en mi pequeño problema. Al instante cambia de matiz, para poder apreciarlo de manera más insignificante.
La luna es una vieja amiga que me reporta una visión más amplia de mi pequeña existencia, si me buscas alli me encontraras.