10.10.13

Sentimientos o acción

          Es más importante lo que nos hace sentir nuestro trabajo en nuestras vidas que la acción en sí, es decir, nuestro espíritu anhela sentir y realizarnos , elevar nuestro estado de conciencia y está abierto a que nos expresemos como mejor nos resulte. 

          En nuestra sociedad prima más lo que hacemos, qué puesto de trabajo tenemos, cuántas personas tenemos por debajo de nuestro poder de mando, cuánto ganamos al año, qué coche conducimos, en qué barrio vivimos y qué ropa llevados. 

          Pocos son los que se interesan si eres feliz, si tu trabajo te satisface, si disfrutas pintando, cantando o bailando, si nuestra pareja nos respeta y nos llena de amor y mimos, si nuestros niños se duermen tranquilos en sus camas después de una tarde de juego.... 

          Y es entonces cuando nuestra mente se confunde y cree que si tiene podrá estar tranquilo y ser feliz, que la felicidad es una recompensa al final de un camino costoso de apariencias. 

          En este momento, cuando parece que hemos de ser felices que ya hemos llegado al fin a merecernos los premios es cuando nos damos cuenta que nuestra vida está vacía, que no podemos conciliar el sueño, que lloramos sin razón y nos sentimos frustrados, cansados de ir detrás de una zanahoria que nunca llega y nos enfadamos con nuestro espíritu y nos rebelamos diciéndole que hemos hecho todo aquello necesario para alcanzar la felicidad y no hallamos respuesta, sólo hay silencio.



          El alma solo aspiraba a que hiciéramos aquello que nos hace vibrar, que nos entusiasma y que nos ayuda a entender lo que somos y crecer como personas. Este concepto no está ligado a ser pobre para ser felices, nada más lejos de la realidad, ya que la abundancia es parte de nuestra realización espiritual, puede ser el medio e instrumento, no el camino. 

          Durante largo tiempo estuve preguntando al universo cual era mi verdadera vocación y nunca halle respuesta sino sólo una pregunta, qué te hace vibrar en el amor, la alegría fomentando tu auto responsabilidad y tu consciencia?

Marta Tadeo
Ciudadana de la vida

9.10.13

María de Magdala

        

         
          Ayer tuve la oportunidad de asistir a una conferencia ofrecida por la fundación Rosacruz en Barcelona. El tema era exponer la figura de María de Magdala com principio femenino arquetípico. 

          Esclarecedor fue compartir con los asistentes que más allá de lo anecdótico, si era esposa de Jesús, si tuvieron hijos.... Fue poder aprender como todo principio femenino y todo principio masculino convergen en nosotros y como las dos fuerzas han de encontrar el equilibrio para poder crear y poder sustentar. 

          Maravilloso el poder transcender los límites de uno mismo para ser aquello que no somos y ser aquello que anhelamos, es un trabajo de introspección y de trabajo interior, de confiar en la intuición y actuar desde la razón. 

          Más allá de feminismo mal entendido y machismo miedoso, el principio femenino hace falta más que nunca en nuestra sociedad para que emerja el equilibrio y para ello hemos de cuidar nuestra parte femenina y darle espacio , valor y alimento en nuestros días, tanto hombres como mujeres. Todo cambio nace en el interior de nosotros, de dentro hacia afuera.

          Con el tiempo y el trabajo, poco a poco voy comprendiendo que lo aprendido hasta ahora, de poco me sirve y que en la vida existe mucho más de lo que yo como individuo entenderé. 

          Despacio hago las paces conmigo misma, con mi parte masculina y mi parte femenina y eso se traduce a poder caminar junto a hombres y mujeres a mi lado, conscientes de lo que son y del camino recorrido.

 ¡Feliz viaje!

Marta Tadeo
Ciudadana de la vida

Foto: Marta Tadeo


8.10.13

Pinball

          Ayer estuve jugando con mi hijo al Pinball. El juego en sí es fácil, lanzas una bola a un tablero y por las leyes de la física se mueve rebota y se desplaza, sin ningún control hasta que llega a la parte inferior,  donde nosotros con unas palancas, un poco de destreza y coordinación lanzamos la bola.

          Una vez más, la bola vuelve al tablero  que por azar, suerte o traza pueda recorrer el juego, ganar puntos y demás ruiditos. El juego en sí solo has de estar pendiente de cuando la bola baja para impulsarla, el resto no depende de nosotros, está totalmente fuera de nuestro control, y cuando baja confiamos que le vamos a dar un buen toque para que la haga rebotar. 

          Mientras jugaba absorta al deambular de la bola puede hacer un paralelismo del juego en la vida, nosotros realizamos una acción, lo mejor que sabemos y con la mejor destreza y no tenemos ni idea de cómo se va a mover por el tablero de la vida, si la bola vuelve rápido quizás nos demos cuenta de la repercusión del toque, pero hay veces que la bola se pierde por túneles y colores y somos incapaces de saber que repercusión ha tenido nuestra acción, esta puede ser una buena forma de entender el karma,.... 



          Sólo podemos controlar una parte pequeña del tablero y hemos de estar despiertos para no dejarla caer, para dar en el momento justo y luego confiar que haga lo que tenga que hacer....

Buenas noches.....

Marta Tadeo
Ciudadana de la vida