12.4.15

Es para siempre...


     Siempre he tenido una curiosidad por las inmobiliarias, cuando visito un lugar  miro a ver cuánto valen las casas, cómo son y me imagino cómo sería mi vida en ese pueblo y cómo me las arreglaría para vivir. Ese ejercicio lo hago sin ser muy consciente, veo la inmobiliaria y empieza mi mente a pensar en todo lo demás. 

     Mi marido extrañado por este hábito un tanto peculiar, un día me pregunta cuál es el motivo por el que me interesa saber todo esto. Me paré a pensar mis razones y empecé a divagar por todo un entramado mapa de emociones, sensaciones y miedo.

     La primera razón es la seguridad, pensar si puedo vivir en aquel sitio me da la tranquilidad de cómo si estuviera en casa, lo cierto es que tanto mi domicilio y como mi trabajo siempre los he considerado provisionales, cómo si en algún momento tuviera que cambiar de residencia y de trabajo. Tanto es así que mi pasaporte ha de estar vigente, viaje o no, y me produce ansiedad si lo tengo caducado, ya que en mi interior se enciende una alarma de seguridad. 


     El por qué tengo estas manías, la verdad es que no tengo ni idea, jamás en mi familia ni en mi vida he tenido que salir pintando para salvar el pellejo, así que supongo que lo recibo del inconsciente colectivo, el más próximo a mi, la guerra civil española,  después la II Guerra Mundial, y así todo un arsenal de guerras y conflictos, por no hablar de la sensación de inseguridad constante que los medios de comunicación nos tatúan en la piel: los yihadistas, los terroristas, el estado islámico..... 

     Supongo que todos tenemos incrustado en nuestro ADN la sensación de pánico y miedo, de tortura y de injusticia y aún así, seguimos nuestras vidas, aún sabiendo que en este momento se están cometiendo atrocidades contra la humanidad, contra nuestra tierra, seguimos con nuestras vidas, con la idea infantil que todo está bien y es seguro..... en el fondo de nuestra alma sabemos que nada es para siempre y que la vida hay que vivirla con la mayor conciencia y amor hacia todo lo que nos rodea, sino es así, ¿qué sentido tiene todo?.

Marta Tadeo
www.martatadeo.com