11.3.16

Viajar es lo único que compras y te hace rico



En cada lugar que visitas, cuando encaminas tus pasos y abres tu mente, se despliega ante ti una nueva forma de vivir . Conoces el pasado, ves el presente, imaginas el futuro y mientras acaricias aceras, subes montañas, cruzas ríos y te resguardas por las noches en cuevas, descubres que tu mundo es algo más pequeño que una mota de polvo en un cajón olvidado. Y percibes entonces la grandeza de la creación, la profundidad de tu corazón y el anhelo de tu alma. Con la mayor humildad de nuestro ser encaminas tus pasos con la mirada inocente de un niño, que investiga más allá de sus horizontes, quizás lo único que pretendes es curiosear invadido por la necesidad de saber que se encuentra más allá y te sorprende la emoción que te embarga.  

Mi último viaje me llevó al corazón de Europa, este continente viejo con tantas heridas de guerras y tantas culturas entremezcladas que intenta unir sus esfuerzos para salvarse en un mundo agresivo y competitivo. Y entre las calles de Budapest encontré cobijo en sus luces y su noche, en sus aguas frías y calientes, en su gente y en su dolor. Escuchas la herida de la Segunda Guerra Mundial y la rabia contenida de una dictadura sin escrúpulos. Lo mejor de todo, sin lugar a dudas, son las personas que han creado una ciudad preciosa, que saben reír y saben llorar, los Húngaros, una cultura arraigada en el corazón de Europa con sus raíces en Asia. 
Volveré a encontrarme con su gente, su creatividad, su corazón y su lucha. 
Esta y un millón más son las razones por las que  me sumo a la idea que viajar es lo único que puedes comprar con dinero y te hace más rico, ya que si eres inteligente te llevas en tu corazón aquello que busca tu alma.


Marta Tadeo







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