2.11.17

¿Muere nuestra democracia?


     Hoy para mi es un día muy triste. Me gustaba sentirme una mujer libre en un país democrático, inmersa en una Unión Europea que aboga por la libertad de expresión, la libertad, el cuidado por los más necesitados, la atención a sus miembros, fomentado por una educación de calidad, por una sociedad más igualitaria y justa.

     Y me encuentro hoy en una crisis profunda y agria. El Gobierno español actual en lugar de solucionar los temas políticos con política y diálogo lo hace a través de la represión y los instrumentos judiciales. Utiliza a la policía y a los cuerpos de seguridad, cuando lo tenían que haber hecho en el Parlamento, creando nuevas fórmulas para resolver los problemas actuales.

     Soy de la opinión que cuando Cataluña empezó (hace ya años) con su discurso de un Referéndum, el problema se hubiera acabado si el Gobierno español lo hubiera permitido y hubiera hecho una mínima campaña para recordar los beneficios de mantenerse juntos como aliados y compañeros de viaje. Creo que el resultado hubiera sido un rotundo No, el sentimiento de permanecer en España hubiera sido más fuerte y se hubieran creado lazos más fuertes de solidaridad.

     En contra, el Gobierno empezó a no permitir la libre expresión de 2 millones y medio de catalanes y muchas personas de España y la Unión Europea que vieron compungidos como la Policía Nacional y la Guardia Civil eran herramientas utilizadas de manera violenta contra la población pacífica que quería votar.

¿Es justo que el Gobierno Español no quiera solucionar los problemas? 
¿ Por qué no quiere abordar el tema de manera creativa y solucionarlo? 

     He tenido muchas conversaciones sobre política con mucha gente de diversas opiniones y siempre he llegado a entender sus posturas y creo que ellos también han entendido la mía.

Una reflexión, una cuestión,
¿por qué uno hacer un referéndum? 
¿Tan catastrófico podía ser? 

     Creo en mi más humilde opinión que lo catastrófico y la ruptura está en reprimir, encarcelar e invitar al odio y la separación.

     Es triste ver a un Parlamento Catalán, elegido democráticamente, en un juicio sin precedentes. Es triste ver a día de hoy a presos políticos en nuestras cárceles. Es triste que el Presidente de Cataluña tenga que salir de España para pedir un  juicio justo y con garantías. Es triste ver a las personas  insultar a ciudadanos.

     Para mi es un día lleno de decepciones y de mucha reflexión. Me planteo cual es el Gobierno Español que nos gobierna, y veo un partido político lleno de corrupción, el más corrupto de la historia de España. Veo a un Poder Judicial totalmente parcial y poco justo.

¿Esta es la democracia que queremos en nuestro país? 
¿Esto es lo que enseñamos a nuestros hijos? 

     Muchos me dicen que según las leyes establecidas el Gobierno español tiene a razón y es así, pero para esto están ellos, para cambiarlas según  las necesidades del momento, para crear una sociedad justa, igualitaria, solidaria......

     Intento día a día, mantener mi corazón sin odio,  de mantener mi actitud de diálogo y sostener la tensión que como catalana recibo de muchos sectores de la sociedad española y catalana. Amo a mi Tierra y Amo a España, pero esto no tiene nada que ver con ser democráticos y poder plantear la cuestiones desde el diálogo y la paz.

     Sea cual sea el resultado, lo importante es como estamos viviendo cada uno de nosotros toda esta crisis que nos invade en nuestra vida cotidiana.

¿Nos separa el odio ? o ¿nos une el amor y el diálogo?

Marta Tadeo
una mujer catalana

31.10.17

Noche de brujas


     Estamos en una de las noches más brujas del año, durante este noche los velos de la vida y la muerta es más fino de lo normal y nuestra conciencia puede percibir de manera más clara los mensajes de nuestros ancestros.

      He hablado muchas veces que nuestro árbol genealógico nos ha otorgado con un poder y con un dolor. 

     El poder es la virtud heredada ante la vida, seguro que hay aspectos en vuestra experiencia cotidiana que os resulta fácil, esto es el poder, tan importante y a veces tan invisible porque lo damos por hecho que las cosas son así de fácil. Por este motivo es muy importante que hagamos consciente aquel poder que hemos heredado y agradecer de corazón este gran regalo otorgado.

     Por otro lado, también hemos elegido tener un dolor del árbol genealógico para sanar, por la ley de equilibrio, si tomamos del árbol también hemos de aportar a él. Esta aportación es la sanación de aquello que en nosotros resuena del dolor del árbol genealógico. Por este motivo, también hemos de agradecer la oportunidad de poder aportar nuestro granito de arena en sanar aquello que hemos elegido y hacerlo desde la entrega, la humildad y la alegría de formar parte de esta gran mosaico de la vida.

De corazón, os deseo que esta noche podáis disfrutar de aquello dones otorgados y sanar el dolor heredado.

Feliz noche de brujas,

Con todo mi amor,

Marta Tadeo
una mujer bruja y sanadora.

16.10.17

Sigue doliendo lo innombrable


     Soy una mujer humana, nacida en Cataluña y mis abuelos fueron republicanos. Me llama la atención el vocablo humano que proviene del latín "humus" que significa tierra y el sufijo "anos" que indica procedencia de algo. Una mujer humana, un ser humano de la Madre Tierra que procede de algún sitio.

     Este escrito es un homenaje a lo innombrable. En mi familia nunca se ha hablado de política, recuerdo de pequeña durante las elecciones donde se presentaba Felipe González presionaba a mi padre para que dijera su opinión. Nunca lo entendí, pensaba que era una persona conformista, al igual que mi madre que preferían lo conocido, no molestar y seguir con la vida lo más tranquila posible, no buscarse problemas....

     Estos días, ya a mis 43 años, sigo conociendo la historia de mi familia, una historia como otra cualquiera, llena de silencios. Decir que un familiar tuyo era anarquista durante mucho tiempo en la Dictadura Española, era buscarse problemas, o más aún, que te fusilaran, por este motivo fue un detalle que no me explicaron. Ya mayor tuve que preguntar a mi abuelo que fue a la Guerra Civil en que bando luchó, y su respuesta fue fugaz, "los rojos, cavan trincheras", fin de la conversación. 

     Estos días he estado de viaje con mis padres al Sur de Francia y con la tranquilidad que ofrece el transcurrir del tiempo, mi padre me ha explicado como su padre y sus dos tíos fueron a la guerra civil, siendo anarquistas, mi abuelo en Zaragoza, su tío cerca de Francia y el pequeño de la quinta del biberón a la batalla del Ebro. 

     Quiero ponerme en la piel de mi familia en este trágico momento, mi bisabuela en casa y sus tres hijos en el frente, mi bisabuelo (silencio) y su hermano era un anarquista combatiente. La derrota debió ser frustraste y difícil de congeniar en un pueblo pequeño, mi abuelo no fue encarcelando porque conocía a alguien que lo pudo sacar, su hermano si estuvo en prisión (silencio) y el pequeño llegó a casa también gracias a unos conocidos. 

     ¿Qué pasó durante tanto tiempo con ese sentimiento que hubo en mi familia? sencillamente se dejó de hablar, mi padre heredó el terror, la consigna "mejor no milites en ningún partido", "no te busques problemas", "vive lo más tranquilo posible" y eso es lo que me transmitió a mi, sin entender que era lo que había producido tanto dolor. 

     En mi familia siguen muchos silencios, ya los más mayores que lo vivieron no nos los pueden explicar, pero si que todo el árbol genealógico lo sigue sufriendo.

     Durante este viaje he podido comprender por unos instantes la historia de mi familia y su dolor, que por cierto lo somaticé de manera inmediata en un dolor de garganta brutal. 
Escribir me sirve para dar voz a estos sentimientos que muchas veces han quedado atrapados en mi y que por alguna razón, siguen dando vueltas en mi vida, accionando palancas que me enfurecen o me entristecen, este relato de hoy es un homenaje a mis Abuelos. Mi abuelo materno también lo llamaron a filas los republicanos y no llegó a combatir porque le faltaba un ojo.

Es un homenaje a mis abuelos, mis tíos abuelos, mis bisabuelos y mis primos lejanos, a todos lo que vivieron una represión brutal y aprendieron a callar para mantenerse con vida.

Va por ellos, para que encuentren la paz que en vida se les negó.
Lo siento, perdóname, te amo, gracias.

Marta Tadeo
una mujer humana.

18.8.17

Terror


     Ayer por la tarde, tuve la suerte por el azar, de no estar justo en el atentado en las Ramblas de Barcelona. Esas casualidades que hacen que estés o no, en el lugar y la hora de la tragedia, te hacen plantear muchas preguntas y valorar la vida.

     De atentados y tragedias, por desgracia, las vivimos todos los días y depende de donde suceden, parece que tengan más repercusión. La vida es valiosa y en todos los lugares del mundo, la vida no tiene precio.

     Reflexiono y pienso el lugar que se ha escogido para atentar en la seguridad y contra la vida, y las Ramblas de Barcelona, tienen algo muy bonito y genuino. En las Ramblas es donde se  congregan todas las nacionalidades y todas las representaciones sociales, puedes encontrar personas de cualquier rincón del mundo y de todas las condiciones, es un lugar vivo, donde el respeto y la convivencia juegan un papel indispensable para la ciudad.

     Hubo un tiempo que pensé que las Ramblas de Barcelona ya no eran de los catalanes, recordaba las anécdotas que me contaba mi madre sobre la Plaza Real, las Ramblas, el Rabal, y mis recuerdos de adolescente y  como ha cambiado todo. A mi parecer de ahora, con mis 43 años creo que  los catalanes hemos podido compartir con el mundo entero aquello que amamos, que es la vida y su expresión sin juicio, y esa cualidad ha sido transmitida de tal manera, que no puedes venir a Cataluña sin visitar las Ramblas.

     Miraba las imágenes por la televisión y sentí la tensión en el aire, el miedo en todos los rincones de la ciudad y juntamente con el siguiente atentado en Cambrils, conviertiéndose una noche de miedo e incertidumbre. 

     Una tarde y una noche donde la solidaridad, la generosidad y la entrega de las personas es de admirar y sentirnos orgullosos, donaciones de sangre, voluntarios en los lugares de la tragedia, ofrecer nuestro hogares como refugios, los taxitas se volcaron a ayudar sin cobrar sus carreras, las tiendas y comercios cobijaron durante a horas a las persona asustados y en xoc, personas ofrecían agua en las rondas a los conductores, psicólogos se volcaron a prestar sus ayuda y atención a víctimas y familiares, los equipos sanitarios lo dieron todo juntamente con los mossos y la  guardia urbana que realizaron un gran trabajo de servicio evitando males mayores, y todas las muestras de amor fueron impresionantes

     Desde mi visión particular, imaginando a las personas que realizan estos ataques, pienso que nos une mucho más que nos diferencia, todos tenemos un corazón y todos ansiamos una vida de paz y amor, poder vivir con tu familia en un lugar seguro, todos somos hijos de nuestra Madre Tierra, y a todos este hecho nos hace iguales y maravillosamente diferentes.

     Por este motivo, y desde aquí quiero hacer un llamamiento particular, desde mi visión de vida, todo aquello que nos hace vivir en desconfianza, todos aquellos que marcar al otro como enemigo, todos aquellos que nos hacen sentir miedo hacia el otro y hacia la diferencia, es de los que realmente hemos de huir y no darles poder, porque en el fondo todos somos iguales, todos ansiamos la paz y vivir tranquilos. Todo aquello que fomente la violencia, el odio y nos separe, de ésos y sus discursos hemos de huir y seguir la senda de la humildad, el amor, la compasión y la tolerancias hacia todos y sobre todo hacia aquello que no conocemos y más miedo nos provoca.

     Mi corazón está con todos, con las víctimas, con las familias, con todos los que están sufriendo de violencia y me dirijo aquellos que son instrumentos manipulados por grupos radicales y violentos, es momento para la paz y la solidaridad en la humanidad. Esto también va para los gobiernos que venden armas, fomentan guerras y controlan los recursos de la tierra para beneficio de unos pocos.

     Para todos, mi corazón y mi alma, ayer por la noche realicé un ritual para sanar la herida en Barcelona y Cambrils, hoy seguiré para sanar el odio y borrar memorias de violencia.

A todos y a mi misma, mucha fuerza y amor!!!


Marta Tadeo

2.5.17

Las voces de los fantasmas sin descanso


Durante años he tenido sueños lucidos, sueños en los que revivo situaciones, en las que revivo lugares y vidas. Durante años he pensado que eran vidas mías pasadas y he vivido turbada pensando que tenía que ver yo con lo soñado. 

Desde la Gestalt aprendí que todo sueño tiene que ver con aspectos nuestros, y en algunos casos si encaja, en otros me cuesta poderlo gestionar desde la razón, especialmente los sueños en los que revivo situaciones, detalles y vivencias con una claridad turbadora. 

Hace poco, entendí que como lo denominaba Jung, estaba en resonancia con el inconsciente colectivo, aquellas vivencias que la humanidad almacena, unas ya sanadas otras por sanar, y entendí que durante estos sueños daba vida a una vivencia de la humanidad sin resolver, en especial a la Segunda Guerra Mundial y al Guerra Civil española, yo lo denomino ahora las voces de los fantasmas y decidí darles voz, escribir lo que he revivido y como se dice en Gestalt no intentar solucionar, simplemente dejar que sean lo que son. 

Como para mi la escritura es una herramienta para sobrevivir y entenderme  mi mejor o simplemente como una manera de soltar aquello que vivo, he decido escribirlo como relatos cortos.


Relatos de guerra y huida


Los rojos huyen


Apostados en un nido junto a nuestra ametralladora oteamos el horizonte en busca de aviones enemigos. Las ráfagas surgen a chorros apuntando a los aviones que nos sobrevuelan. Seguimos órdenes, hace tiempo que ya nos cuestionamos nuestras acciones pero por miedo no decimos nada a nuestros superiores. Sus caras nos reflejan dudas y temor, un nerviosismo que antes no tenían. Hacia nosotros las órdenes son clara, no abandonar nuestro puesto, disparar  a los aviones que nos sobrevuelan. Cada vez tenemos menos armamento y más horas de soledad.
Hasta el último momento continuamos disparando, pero nos quedamos sin balas y nuestros  superiores no dan señales de vida. 

Nos miramos a la cara, sin saber muy bien que decir, mi compañero tiene la fatiga grabada en sus ojos y espera que yo le dé las instrucciones, hace tiempo que dejó de pensar por si mismo, solo cumple órdenes. El cielo lo sobrevuelan unas ocas, en formación triangular.

-Nos tenemos que ir, le digo. 
-¿Y las armas?, me pregunta. 
-Las dejamos, ya no nos sirven.Tenemos que cruzar la frontera, coge tus cosas y marchemos.

Nuestro uniforme está viejo y roto pero es lo único que tenemos de abrigo, por el camino pasamos granjas, en una de ella robamos ropa y algo de comida, estamos hambrientos. Enterramos nuestro uniforme viejo, nos abrigamos con ropa de granjero. Tenemos frío y hambre, miedo y soledad. Lejos nos quedan los días de gloria cuando creíamos y luchábamos por la libertad, cuando pensamos que nuestra lucha era la correcta, que ganaríamos, que el pueblo se alzaría en contra de la opresión. Seguimos más oprimidos que nunca, y hemos perdido la guerra, atrás quedan los discursos de nuestros líderes. Donde se habrán escondido, a Venezuela.

Parece que mi compañero me lee los pensamientos, me pregunta si nos marcharemos a Venezuela, le contesto que no, no tenemos dinero para el trayecto, solo tenemos lo que llevamos puesto y la experiencia de una guerra atroz, las imágenes de muerte han quedado grabadas en nuestra mente y aparecen sin avisar en cualquier momento, incluso el ruido, el olor a sangre, ….
Nos iremos a Francia, cruzaremos la frontera.
Los pueblos parecen fantasmas, la gente anda con bultos en la espalda, niños, ancianos, mujeres arrastran sus bienes, con la cara grabada del horror, con los ojos vidriosos del hambre y del frío. No hay fuerzas para ayudar al que queda rezagado, o sigues o mueres.
Andamos por pueblos vacíos, nos sentimos observados , pero nadie nos acoge. Entramos en un hostal, la mujer nos indica un gesto que la sigamos, está asustada. Nos deja dormir esa noche en el suelo de la cocina, mañana nos tenemos que ir. Agradezco haber aprendido francés para poder entender mínimamente lo que me dice y mis lágrimas brotan de mis ojos, hoy podremos comer y dormir en un lugar caliente, mañana el destino nos dirá.”


Los Nazis se esconden



“Mis pasos suenan seguros entra la hileras de muertos que se amontonan a mis dos lados. Los cadáveres se han de apilar bien. Brazos, piernas, cabezas, cuerpos sin vida esqueléticos, parecen muñecos duros, en sus rostros muecas de dolor de horror.

Mi paso es seguro en ese pasillo de muerte, con mis manos cogidas detrás de mi espalda y mi abrigo que me cubre hasta las rodillas, miro a mi alrededor, sin ninguna emoción, sólo miro.
Al fondo unos soldados rasos se burlan de unos cadáveres, hacen como si bailaran con ellos, los insultan y se ríen. Les recrimino su actitud, o no? creo que solo lo he pensado, de mis labios no ha surgido ningún comentarios de que sean más respetuosos. En cuanto llego a su lado se cuadran y me saludan, cuando me marcho oigo aún las risas y los insultos, no les he dicho nada, que pensarían de mi, que estoy a favor de los judíos, que tengo simpatía por ellos, podría ser causa de juicio por traición, si los soldados les hubieran contado a mis superiores mi atención hacia los muertos apilados en el patio. 

Es una noche fría, me enciendo un cigarrillo, el humo hace una nube espesa a mi alrededor, hace tiempo que las ordenes que recibo son crueles y sin sentido, las cumplo por miedo y las doy con autoridad para que las apliquen. Estamos  perdiendo la guerra y hemos de acabar y matar a todos, el trabajo se amontona.

Ya no hay nadie que me dé indicaciones, estoy solo en mi despacho, el revolver está sobre mi mesa, quizás un tiro en la cabeza acabaría con mi angustia, quizás no? el sabor metálico del miedo y la adrenalina no se marcha de mi boca. Tengo que huir, hacia donde. Me quito mi uniforme, me visto con ropa de los prisioneros, huyo de noche, sin nada, ni documentación, algo de dinero, nada de comida. 

Tengo miedo, tantos años creándome un futuro en el régimen militar alemán, conseguí tener un puesto de honor, era reconocido por mis compañeros, creía que luchaba por mi país, para defender mi patria, hubo órdenes que no entendía, pero me adiestraron para cumplirlas y hacerlas cumplir, a pesar de que en mi conciencia sabía que aquello no estaba bien.

Lo sabía, pero que podía hacer, quería seguir viviendo y tenía un cargo de poder.
Huyo de noche hacía el próximo pueblo, allí hay una estación de tren, no me reconocerán. Tengo miedo, mi respiración es entrecortada, temo por mi vida y la defiendo con dientes. 

En la estación hay dos hileras de gente, un control, hay soldados americanos que exigen a todos antes de subir al tren que realicen una maniobran con las manos, no entiendo que significa. En cuanto me voy acercando me doy cuenta que los soldados entrenados realizarían la acción con destreza automática, los civiles no, es una  criba para descubrir soldados nazis escondidos, podré fingir que no lo ser hacer, podré pasar el control.


Llegó a la linea y un soldado me colocar su arma en mi sien, la noto fría y dura, no puedo respirar, el dolor en mi garganta en terrible. seré capaz de pasar”.

28.1.17

Cooperar o competir



     Hará un tiempo, leí que cuando los espermatozoides van en busca del óvulo para fecundarlo, no compiten entre si, sino que colaboran. Van todos juntos y se ayudan y en cuanto uno de ellos entra dentro del ovulo, los otros lo empujan lo hacia las trompas de Falopio para iniciar así el viaje hacia la vida.

     Desde esta perspectiva nuestra vida cambia por completo. Cuando era pequeña, me enseñaron que lo importante era competir, que solo uno llega y por lo tanto hay que luchar, desacreditar y vencer por encima de todos, sino otro lo hará. Esta visión creó en mi una ansiedad interna, si paraba mi frenética actividad tenía la sensación que los de atrás me pisarían y me vencerían.
Parece absurdo verdad?

     Con el tiempo he desaprendido muchas creencias que se alimentan del miedo, de ser más y mejor. La vida me está enseñando que todo tiene relación con todo y cualquier acción que realicemos repercute de manera directa en nuestras vidas y las de los demás,  que formamos una red maravillosa que llamamos naturaleza, de la cuál somos parte y nos nutrimos. Esta red me ha enseñado que la vida es un sinfín de lecciones a aprender a colaborar y cooperar entre nosotros, entre especies, entre todos. Con esta visión me he dado cuenta que formamos un mosaico increíble donde la competición solo nos hace infelices, asustadizos y peligrosos.

     Cooperar nos enseña a

  • trabajar en equipo, 
  • asumir nuestra responsabilidad dentro de un plan más amplio, 
  • ser mejores para nutrir mejor al equipo, 
  • compartir, 
  • respetar, 
  • ser útil y no un estorbo
  • ser mejor persona y lo mejor de todo nos hace más felices.

Tu que haces, compites o cooperas?


Marta Tadeo



21.1.17

Un excelente a nuestra sanidad pública




Durante estos últimos años nuestra Sanidad Pública ha estado sufriendo recortes económicos, en muchas ocasiones muy criticada por falta de previsión o bien por falta de coordinación y supongo que todas las críticas y todos los reproches tienen su fundamento.

Por suerte o por desgracia, visito de manera frecuente los servicios de urgencias, especialmente del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol (Can Ruti) y en todos los casos me ha sorprendido y he agradecido de corazón la atención de todos los profesionales por su calidez y su entrega.

Desde el servicio de limpieza que con palabras te reconforta, hasta los médicos que en ocasiones empiezan su turno sin poderse quitar la chaqueta o el uniforme de quirófano, hasta los auxiliares con su paciencia infinita, enfermería con su habilidad para transformar la angustia en una espera tranquila, los camilleros, auxiliares, personal de seguridad, técnicos, y todas las personas que hacen posible que el Hospital funcione, salvando vidas.

Me asombra y me da aliento ver y sentir el cariño con el que trabajan, sea la hora que sea. Supongo que habrá veces que no podrán hacerlo mejor, que las situaciones les sobrepasan, que comenten errores, que tienen malos días y yo me pregunto ¿y quién no los tiene?.

Ayer por la noche, mientras esperaba en un box de madrugada no me sentía desamparada ni perdida, sino confiada que ellos harán lo mejor que saben y pueden en cada momento. 

Por este motivo, quiero con este pequeño escrito agradecer a todos los profesionales del Hospital  que con su trabajo, su vocación y su amor ayudan a tantas personas durante sus jornadas laborales. Héroes reales de nuestra sociedad.

Gracias, Gracias, Gracias

Marta Tadeo